El frío ya está aquí, y aunque puede ser un respiro tras un verano largo y caluroso, también puede traer consigo algunas preocupaciones. Para empezar, la piel seca va de la mano con el frío invierno. ¡Y las manos secas y agrietadas tampoco son nada divertidas! Pero, ¿qué pasa cuando se trata de varices?
Resulta que el clima frío podría ser en realidad la época del año en la que empeoran.
Cómo afecta el frío a nuestro cuerpo
Sabemos que nuestra piel puede resecarse y agrietarse fácilmente debido a la falta de humedad en el aire. Pero, ¿sabías que el clima frío puede afectar directamente a las personas que padecen de venas varicosas?
Quienes vivimos en zonas donde nieva estacionalmente, conocemos bien los cambios de presión. Es este aumento de la presión barométrica el que afecta directamente a nuestras venas. Este aumento de presión ejerce más peso sobre las piernas y, cuando esto ocurre, al cuerpo le puede resultar difícil bombear la sangre de forma eficaz. Y, como sabemos, las venas varicosas son el resultado de una mala circulación y de la tensión en nuestras venas causada por la constricción de los vasos sanguíneos.
Para combatir la falta de humedad en el aire, invierte en un humidificador para que tu piel pueda obtener la humedad que necesita para estar radiante.
El clima frío implica pasar más tiempo en casa
Aunque estemos cómodos y calentitos junto al fuego, cuanto más tiempo pasamos en casa, concretamente sentados, mayor es la probabilidad de desarrollar varices. Si las gélidas temperaturas te obligan a quedarte en casa, intenta moverte con regularidad o aprovecha los DVD de ejercicios o los aparatos de gimnasia fijos para elevar tu ritmo cardíaco y poner las piernas en movimiento.
Además, intenta ser consciente de los alimentos que ingieres durante los meses de invierno. Esto no significa que tengas que renunciar a repetir en Acción de Gracias, pero no maltrates tu cuerpo constantemente y no te sobrecargues de carbohidratos durante el invierno. El aumento de peso te expone al riesgo de empeorar las varices que ya tienes y también puede provocar la aparición de otras nuevas. En su lugar, opta por ensaladas y proteínas magras siempre que puedas, incluso en esos meses fríos llenos de tentaciones carbohidráticas.
Un especialista en venas podría ser la solución para el clima invernal
¿Sabías que con un solo tratamiento puedes reducir las posibilidades de que tus venas varicosas empeoren durante los meses de invierno? Y no solo eso, sino que además te adelantará a la temporada de pantalones cortos cuando las temperaturas empiecen a subir de nuevo.
Llame a nuestras oficinas al 914-205-6399 o visite nuestro sitio web para programar su consulta gratuita con nuestro especialista en venas certificado y con amplia experiencia. ¡Considérelo como un regalo de Navidad anticipado para usted mismo, ya que no tendrá que preocuparse por las venas varicosas durante las fiestas!